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Diferencia entre fumador activo y pasivo

Aunque hoy en día existe una amplia variedad de métodos para dejar de ser un fumador activo, el número de personas fumadoras continúa en aumento, principalmente en las naciones desarrolladas.

Por esta razón, es necesario que cada uno de nosotros conozcamos la diferencia entre un fumador activo y el fumador pasivo, riesgos del fumador, las personas más afectadas por el cigarrillo, entre otros.

Qué es un fumador activo

Comencemos por el fumador activo, es una persona que consume directa y libremente el tabaco, a diferencia del pasivo el cual termina afectado por el humo del tabaco debido a su cercanía con el fumador activo.

Existen diferentes formas de consumir el tabaco: pipa, puros, cigarrillos o vaporizador, etc. Independientemente de la forma que se consume el tabaco, las consecuencias pueden ser bastante serías para la tranquilidad y salud de la persona.

El único que puede convertir el tabaco en una adicción es el fumador activo, esto se debe al consumo directo del tabaco. Los fumadores activos también tienen diferencias significativas en el consumo individual, ya que dependerá de cada caso.

Puede que algunos fumadores activos solamente consuman el tabaco en ciertas ocasiones y se les considera como fumadores sociales y otros consumen diariamente al menos dos paquetes de tabaco.

El tabaco en fumadores activos causa uno de los efectos más significativos: la adicción. El funcionamiento del cerebro es afectado significativamente por la nicotina, uno de los principales elementos del tabaco.

Es tan elevada la alteración del cerebro que el fumador activo requiere una dosis más alta para funcionar adecuadamente.

Aunque llama la atención lo siguiente: no genera ninguna adicción la nicotina en comparación con otras sustancias. La persona activa que consume la sustancia se siente bien. La adicción se genera por otra vía: el fumador activo al no consumir la nicotina se siente muy mal.

 

Qué es un fumador pasivo

Respecto al fumador pasivo, es aquella persona que aspira el aire por la combustión de los elementos del tabaco. Al menos unas 4,000 sustancias distintas son colocadas por la combustión en el aire. Es de hacer notar que muchas de las sustancias son irritantes tóxicos o carcinógenos.

A diferencia del fumador activo, el pasivo se expone a diversas cantidades de nicotina, monóxido de carbono, además de pequeñas partículas que sobrepasan los niveles permitidos.

Para que puedas entender perfectamente la diferencia entre ambos fumadores, veamos la forma en que el fumador pasivo es afectado por el humo del tabaco producido por el fumador activo.

La diferencia más significativa entre ambos fumadores es la exposición involuntaria del fumador pasivo, el cual no escoge exponerse al tabaco, simplemente lo hace al permanecer cerca de un fumador activo.

El fumador activo puede encontrarse dentro de su entorno social o simplemente coincidir en el momento y espacio.

Otra de las diferencias entre el fumador pasivo y el activo, es que el primero no es afectado por la adicción a la nicotina y esto se debe a que la sustancia no llega a la parte interna del organismo. Consumir la nicotina implica fumar el tabaco, el fumador pasivo simplemente inhala el humo.

Aunque en la mayoría de ocasiones el fumador activo es más afectado por el consumo de tabaco, el fumador pasivo también ve afectada su salud; principalmente cuando se expone constantemente al humo del tabaco.

También aumentan los riesgos de padecer problemas cardíacos, cáncer o reducción de las defensas. Por esta razón, muchísimas regiones en el mundo prohíben en sitios públicos el consumo de tabaco.

A quienes se le llama fumadores pasivos

Se le llama fumador pasivo a toda persona que se encuentra alrededor de cualquier fumador activo, inhalando el humo tóxico a través de él. Los fumadores pasivos pueden ser amigos, familiares, conocidos o compañeros de trabajo.

Estas personas que no son fumadoras, frecuentemente se exponen al aire descompuesto por el ACHT, humo de tabaco constituido por la fumada del cigarrillo y humo expulsado luego por el fumador activo.

Es altamente dañino este humo para el fumador pasivo, ya que en este se concentran mayores cantidades de sustancias dañinas para el organismo.

Anteriormente, se creía que solamente tenía consecuencias leves por fumar de manera involuntaria. Actualmente, muchos de los fumadores pasivos son afectados por alteraciones cardíacas, respiratorias, cáncer de pulmón, entre otros.

Las personas que más son afectadas son los niños, son bastante propensos a los efectos del tabaquismo. Al menos 250 millones de niños alrededor del mundo tienen altas probabilidades de morir actualmente, debido a los efectos dañinos del tabaco.

No sólo es un problema de convivencia el tabaquismo pasivo, existe un porcentaje creciente de fumadores involuntarios o pasivos, los cuales tienen altos riesgos de sufrir cáncer broncopulmonar.

Además, las enfermedades coronarias son asociadas de manera frecuente con la exposición al humo del tabaco. El riesgo de infarto en fumadores pasivos se ubica entre el 25% y 35 %.  

El fumador pasivo puede verse afectado por enfermedades respiratorias como EPOC y de enfisema, sobre todo en adultos fumadores pasivos.

La bronquitis, neumonía, y asma infantil son enfermedades respiratorias de grave riesgo en niños fumadores pasivos; incluso pueden incrementar las posibilidades de sufrir a lo largo de su desarrollo de otras enfermedades.

El fumador pasivo frecuentemente es afectado por irritación de las vías respiratorias, de los ojos y nasal, por inhalar en el entorno el humo de tabaco.

 

Quien tiene más riesgo el activo o el pasivo

Las personas con mayor riesgo de padecer ciertas enfermedades relacionadas con el tabaco son los fumadores pasivos, ya que absorben el humo del tabaco con el aire contaminado del ambiente. Aunque parezca exagerado, es la realidad.

El fumador pasivo tiene altos riesgos de padecer múltiples enfermedades, sus 4.200 principios activos pueden afectar significativamente cada uno de los órganos del ser humano.

Como sabes, el tabaco contiene la nicotina, un componente altamente adictivo, una sustancia asfáltica como es el alquitrán, metal usado en baterías (cadmio), etc.

En estudios importantes se ha podido demostrar que fumar antes de llegar a los 20 años de edad, aumenta las posibilidades de convertirse en fumador pesado; llegando a consumir por día entre 2 y 3 paquetes de cigarrillo.

En cambio, los fumadores principiantes mayores a 20 años, es poco probable que fumen tabaco a diario. Por esta razón, en la mayoría de países en todo el mundo se trabaja en la prevención del tabaquismo, principalmente en lugares públicos y hogares.

El tabaquismo pasivo es causado por el humo que difunde el tabaco en el ambiente: básicamente la persona se encuentra cerca de un fumador pasivo de manera peligrosa e involuntaria, al humo altamente tóxico; incluso, tendrá mayores efectos comparado con el fumador activo y la calada.

Una de las principales causas de muerte que puede evitarse es el tabaquismo pasivo alrededor del mundo. Las personas que más se ven afectadas por esto son los niños.

Concentraciones de elementos tóxicos se encuentran en el humo ambiental, como la nicotina y el monóxido de carbono.

Es de hacer notar que en importantes estudios se ha podido comprobar que las concentraciones de monóxido de carbono y de alquitrán en fumadores involuntarios, son similares a las de una persona que fuma a diario 5 cigarrillos.

Si una persona se encuentra en un espacio de 30 m2 durante 8 horas por día y dentro de esta habitación se consumen 3 tabacos cada 60 minutos, esto quiere decir que el fumador pasivo inhala el humo equivalente a 3 cigarrillos o 2.

Aunque el humo de tabaco concentrado al que se expone el fumador pasivo, depende principalmente de la cantidad de ventilación, cigarrillos fumados, dimensiones de la habitación, humedad y temperatura en la que se ubique.

Así que no existen dudas sobre los graves efectos y consecuencias del humo ambiental del cigarrillo: cáncer de pulmón, enfermedades coronaras, infecciones del aparato respiratorio y asma.

Además de los niños y las embarazadas, los pacientes con enfermedades crónicas relacionadas con el sistema respiratorio son bastante vulnerables a los efectos del consumo de tabaco.

Aunque te sorprenda que los fumadores pasivos no se conviertan en adictos, esto tiene una explicación sencilla.

Si bien es cierto que están expuestos a niveles elevados de humo de tabaco, es el fumador activo el que absorbe en altas proporciones el humo contaminado a diferencia del fumador pasivo.

La rapidez con la que llega la sustancia hasta el cerebro es un factor determinante en la aparición de la adicción.

Es necesario que la nicotina llegue de manera acelerada hasta el cerebro para que se puedan generar las fuerzas que causan la adicción, esto sucede básicamente en una calada profunda en un fumador activo.

Apenas tarda 7 segundos para llegar hasta el cerebro la nicotina, contrariamente en los fumadores pasivos que la consumen de manera indirecta.

En pocas palabras, las enfermedades respiratorias y cardiovasculares son las principales causas graves del tabaquismo pasivo. Dentro de estas afecciones se encuentra el cáncer de adulto en pulmones y la cardiopatía coronaria; bajo peso en el feto al nacer y muerte súbita en el bebé.

Combinar la filtración y la ventilación, puede que no disminuya en estancias interiores la exposición al tabaco en niveles considerables. Pero una protección eficaz se produce en ambientes que están exentos totalmente del humo de cigarrillo.

Fumadores pasivos y activos coinciden en que existan espacios libres de humo de tabaco.